Una Congregación para la Familia

jueves, 13 de diciembre de 2007

CURSO PARA MATRIMONIOS I - Parte 2

Contenido

Clase 6 – Rescatando el placer sexual
Clase 7 – Comunicación
Clase 8 – Características de una buena comunicación
Clase 9 – Beneficios y consecuencias
Clase 10 – Renovando la comunicación

Clase 6
RESCATANDO EL PLACER SEXUAL

Una vida de mutua satisfacción sexual enriquece todos los aspectos de la vida matrimonial.

Las parejas que siguen enamorados de manera creciente descubren que su relación sexual le ofrece más significado y gozo todo el tiempo. El deseo sexual viene de un sistema nervioso especial que se halla en el cerebro.

I. ¿Qué puede inhibir la fase del deseo sexual?
El temor y la hostilidad son los principales. La ansiedad sexual perjudica la fase de la excitación. La excesiva timidez afecta la fase del orgasmo. En conclusión, los temores y las tensiones personales pueden afectar el placer sexual.

Hay hombres que solo les interesan las relaciones sexuales, y no se preocupan de ella durante el resto del día. Las relaciones sexuales sin señales de amor crean resentimientos y una respuesta negativa por parte del cónyuge.

Los hombres no debemos olvidar:
La fecha de su cumpleaños; Que ella tiene necesidades emocionales; Asumir el liderazgo espiritual de la familia; Tratarla con cariño y respeto; No usar palabras duras, ásperas e hirientes; Dar caricias románticas siempre; Dar miradas de admiración; Palmaditas de afecto; Demostrarle con acciones que ella es una persona especial; Sonreír y coquetear dentro y fuera de la recámara. - ¡Esposas! Hagan lo mismo.

Todos estos detalles ayudan en la estimulación erótica y en la satisfacción del placer sexual. Cuando estén solos en la recámara, el mundo debe ser echado fuera. Tengan una buena cerradura para cuidar su privacidad y evitar interrupciones.

Los dos deben concentrarse de manera completa en una atmósfera relajada, agradable y romántica. Muchas esposas han comentado lo mismo: “Que tienen la necesidad de lo romántico y la ternura antes de la relación sexual.” – ¿Cómo se lo comunico a mi esposo?–.

Aquí es muy relevante la “desnudez” ó la intimidad limpia y sincera. La mujer no debe tenerle miedo a su esposo para expresar lo que siente y piensa. Una baja autoestima produce inseguridad en las personas.

Ambos deben ser lo suficientemente maduros y humildes para escuchar sin interrumpir, sin enojarse, sin tomar represalias, sin gritar. Busquen el momento apropiado para hablar, pero no dejen pasar mucho tiempo para hacerlo.

Las “citas” semanales para salir juntos, son muy buenas oportunidades para hablar, aclarar, expresar tus deseos y sentimientos. Cuando hablas con sabiduría y amor a tu cónyuge, lo ayudas para que no siga repitiendo los mismos errores.

Con respecto a la relación sexual debemos meditar: ¿Es positiva? ¿Es relajada? ¿Es placentera? ¿Es romántica? ¿Es físicamente satisfactoria? ¿Es emocionalmente satisfactoria?

II. Esposas indiferentes
Advertencia: cuando no hay intimidad física con su esposo, corren el riesgo que se vaya desvaneciendo la cercanía emocional y espiritual, hasta llegar a desaparecer.

Hay mujeres que no tienen relaciones sexuales con su esposo, si al caso una vez al mes y no como una aventura amorosa sino como un cumplimiento de su deber conyugal.

El hombre se siente rechazado y después de tantos años con el mismo problema llega a pensar: ¿Por qué sigo casado con ella?

Todo problema sexual en el matrimonio es de los dos. Ambos deben hablar y solucionar los conflictos.

Cuando la ansiedad de la esposa disminuye, aumenta su potencialidad para la respuesta sexual. Si el esposo anhela que su esposa responda sexualmente, debe darle a ella la absoluta seguridad de su amor, con un compromiso permanente.

III. ¿Tu esposo es indiferente?
Esposas, respondan lo siguiente: ¿Respetas el liderazgo de tu esposo como hombre, como cabeza del hogar, como padre de tus hijos y como amante?

El esposo puede perder el interés por su esposa cuando no se le repera en algún aspecto. La falta de respeto afecta fuertemente su autoestima, bajando considerablemente y sufriendo en su vida sexual.

Esposas, consideren lo siguiente:
¿Ha hecho mal uso alguna vez de sus relaciones sexuales? ¿Las has usado como un instrumento de manipulación ó como un arma contra su esposo? ¿Lo ha rechazado por capricho? ¿Se ha negado a él para vengarse? ¿Ha sido deshonesta con él, haciéndole malas jugadas? ¿Ha abatido la sexualidad de él por medio de la hostilidad, la crítica ó ridiculizarlo?

El hombre es psicológicamente vulnerable a la ofensa en el aspecto sexual, así como físicamente es vulnerable a las heridas. Si has lastimado a tu esposo produciendo en él una actitud de fracaso, debes volver a comenzar y edificarlo con la ternura, la sensibilidad, el respeto y la respuesta sexual.

Un problema sexual puede afectar toda una relación matrimonial, por lo tanto no debe pasarse por alto, porque puede traer una reacción en cadena de emociones negativas. Los dos deben sentirse amados para que su amor se reafirme cada día.

El orgasmo puede ser el fin de la experiencia, pero su meta debe ser complacerse el uno a otro, satisfacer la necesidad emocional que los dos tienen de saber que son amados y aceptados exactamente como cada uno es.

El amor del esposo debe ser como “abrigo” en el cual él envuelve a su esposa. Mientras ella se sienta envuelta y amparada en su amor, puede entregarse completamente a él. El amor es el mejor afrodisíaco que se haya descubierto hasta el día de hoy.


Clase 7
COMUNICACION

La comunicación es muy relevante y es parte insustituible de la intimidad. Debemos aprender a usar la comunicación para: Edificar nuestro matrimonio y para fomentar la integración familiar.

Estaremos aprendiendo: ¿Qué es la comunicación? ¿Por qué es necesaria? ¿Cuáles son sus características? La importancia de una buena comunicación.

Vivimos en el siglo XXI, en sus comienzos. Ahora tenemos Internet, telefonía, radio-comunicación, teléfonos móviles ó celulares. Nos podemos comunicar a cualquier parte del mundo en solo segundos, en forma rápida y confiable. Podemos estar enterados de eventos que suceden al otro lado del mundo en un instante. Los satélites han hecho posible la comunicación global.

Desafortunadamente, en muchos matrimonios sufren de una terrible “FALTA DE COMUNICACIÓN”. Es una de las causas más comunes que destruyen y rompen la unidad matrimonia. Viven y comen juntos, pero no hay comunicación transparente ó desnuda.

La monotonía, la rutina, los resentimientos y la falta de perdón levantan muros de indiferencia que no les deja comunicarse con sinceridad, libertad y confianza.

1. ¿Qué es comunicación?
Es un enlace entre dos personas. Es hacer partícipe a otro de lo que piensa y siente. Es estar en contacto. Es transmitir alguna información a otra persona.

La Biblia le llama “COMUNION”, que significa: comunicación entre dos personas.

2. Cuatro elementos de la comunicación

TRANSMISOR
Es la persona que envía el mensaje, es la que habla para transmitir algún pensamiento ó sentimiento.

RECEPTOR
Es el que recibe el mensaje. El que escucha.

CODIGO
Es un conjunto de palabras, sonidos, señales o imágenes que tienen un significado tanto para el transmisor como para el receptor. Ejemplo: Un idioma, lenguaje mudo (señas). El código ambos lo conocen para poder entenderse.

MEDIO
Es el medio físico a través del cual se envía y se recibe el mensaje. Ejemplos: papel – carta, cable – teléfono, aire – celulares, radio.

En el matrimonio deben existir los cuatro elementos de la comunicación. Uno habla y otro escucha. El medio es el aire, cable ó papel. Las palabras viajan a través del aire.

El código es el español, en caso de los mexicanos. Los matrimonios con diferentes culturas ó idiomas, pueden batallar un poco en su comunicación y costumbres.

III. Diferentes tipos de comunicación

VERBAL
Es la más común. Las palabras son un dos de Dios para expresarnos y relacionarnos. Dios nos ha hablado muchas veces y de muchas maneras. Aún lo sigue haciendo. Hebreos 1:1-2.

ESCRITA
Son signos convencionales de acuerdo a lo que se desea comunicar. Ejemplo; Brayle (para invidentes). El español tiene su alfabeto, el cual tiene 27 letras para formar palabras.

Dios también uso la escritura para comunicarse con el pueblo de Israel. Hoy en día se sigue comunicando con nosotros de manera escrita a través de la Biblia. Es una comunicación permanente que nunca dejará de ser, porque el cielo y la tierra pasarán pero su Palabra no pasará.

La Biblia es el medio para saber de Dios y para conocerlo. Toda la Escritura es inspirada por Dios confirmes propósitos. 2 Timoteo 3:16-17.

MIMICA Y GESTUAL
Nuestro rostro y cuerpo pueden comunicar más que mil palabras. El rostro comunica y da vida a lo que estamos diciendo.

El corazón alegre hermosea el rostro. Proverbios 15:13. Somos hermosos cuando sonreímos. La sonrisa desarma a cualquier persona, y hace contacto con cualquier persona. La mímica es un lenguaje básico e insustituible para los sordomudos, para comunicarse entre ellos y con los demás.

CON HECHOS
Dios nos demostró y nos comunicó Su amor con hechos. Juan 3:16. En el matrimonio más hablan los hechos que las palabras. La fe y el amor sin hechos son muertos, vacíos.

Sonrisas, abrazos, cambios positivos y permanentes son hechos.

ESPIRITUAL
Consideremos que Dios es Espíritu. Él se comunica con nosotros a través de Su Santo Espíritu. Esta acción ó manera de comunicarse Dios con nosotros se llama “Revelación”. Efesios 1:17.

IV. La comunicación en el matrimonio
Es necesaria e importante por tres razones u objetivos.

1. Fortalece y mantiene viva y activa la relación conyugal.
Para caminar dentro de la perfecta voluntad de Dios en el matrimonio debe estar comunicado. Esta comunicación es a nivel de espíritu, alma y cuerpo, para vivir conectados y en armonía.

La comunicación desnuda es practicar una intimidad transparente que hace que los cónyuges puedan comunicar sus sentimientos, tristezas, dudas, temores, ideas, pensamientos, entre otros.

2. Para conocer a nuestra pareja.
Si no hay comunicación no hay conocimiento de lo que siente y piensa su cónyuge. No podemos ayudar ni recibir ayuda, porque está cerrado el canal de comunicación.

Nuestro cónyuge es la persona más capacitada para brindarnos apoyo, consuelo, aprobación, exhortación, consejo, entre otros. Hay parejas que tienen muchos años de vivir juntos pero NO se conocen, y eso es el colmo que da mucha tristeza.

3. Para mantener la armonía conyugal.
Es relevante vivir en acuerdo para caminar en la misma dirección (Amos 3:3). Caminar en armonía es ponerse de acuerdo en los puntos conflictivos sin dañar la integridad de su cónyuge.

Es hablar los asuntos agradables y los conflictivos buscando ambos el fortalecer su relación, sin pasar por alto las diferencias que tengan, siempre manteniendo el amor, respeto, humildad y el tacto para hablar.

Dios es un excelente comunicador. Él nos ha comunicado sus consejos para fortalecer y mejorar nuestro matrimonio. Dios nos habla constantemente. Jesucristo es la expresión máxima del amor de Dios hacia nosotros. Debemos aprender a escuchar a Dios para conocer lo que tiene para nuestro matrimonio.



Clase 8
CARACTERISTICAS DE UNA BUENA COMUNICACIÓN

La comunicación desnuda como en el principio con Adán y Eva es de vital relevancia. La comunicación desnuda es la intimidad que enfatizamos fuertemente en las clases anteriores.

Una mala comunicación provoca situaciones conflictivas que deterioran la relación matrimonial hasta llegar a destruirla si no se pone solución. Debemos aprender las cualidades para una buena comunicación en nuestro matrimonio.

Características: Debe ser verídica, honesta y confiable, oportuna, limpia, objetiva, directa, ilustrativa y eficiente. Debe ser permanente y dirigida.

1. Verídica
Nuestras palabras y actos deben expresar siempre la verdad para que siempre seamos confiables a nuestro cónyuge. Jesús es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). Como hijos de Dios debemos tener el mismo ADN de la verdad. Hay un padre de mentira, y los que la practican son sus hijos (Juan 8:41-47).

El ADN de la mentira no te deja escuchar la palabra de Dios, aceptarla y obedecerla – la rechazan. El que practica la mentira vive engañado siempre. “NO HAY MENTIRA PERFECTA”. Lucas 8:17.

Dios le pide a sus hijos que digamos siempre la verdad. El chamuco le pide a sus hijos que digan siempre mentiras. ¿Qué fundamento tiene tu matrimonio? ¿La verdad ó la mentira?
En toda comunicación debemos desechar las mentiras y hablar siempre con la verdad. Efesios 4:25. Tú debes quitarte la mentira. Lo que siembras, cosechas. Si tú engañas, también serás engañado. No hagas lo que no quisieras que te hagan.

2. Honesta y confiable
Cuando somos honestos y hablamos con la verdad, nuestro cónyuge siempre y cada vez más confiará en nosotros. El ADN de la verdad en nosotros nos marca como personas confiables, honestas y buenas fuentes.

La Biblia es cien por ciento la verdad, no tenemos dudas, confiamos en ella. Hay cosas en la Biblia que son muy difíciles de creer, pero damos nuestro voto de confianza al aceptarlas como verdaderas.

Dios nunca miente y podemos confiar en su verdad, porque Él es la verdad. Dios es cien por ciento confiable porque Él es la verdad (Números 23:19).

3. Oportuna
Debe ser el momento apropiado, a tiempo, con tacto para expresarlo. Observen el efecto diferente que causan los siguientes mensajes.
“Mi amor, mañana vendrá a cenar con nosotros el matrimonio Gómez. O “Mi amor, traje al matrimonio Gómez a cenar”.

Es muy bueno dar buenas respuestas, pero responder a tiempo es aún mejor. Hay un tiempo para callar y un tiempo para hablar. Debemos ser prudentes y sabios para hablar y escuchar. Eclesiastés 3:7, Proverbios 15:23 VLS.

4. Limpia
La comunicación debe estar libre de palabras necias, groseras e hirientes, sin gritos y sin faltar el respeto al cónyuge. Debemos aprender a expresarnos con un tono suave y adecuado, con mensajes que edifiquen y fortalezcan la autoestima de mi cónyuge.

Todos en algún momento hemos ofendido en palabra a alguien, y lo volvemos hacer sin querer hacerlo (Santiago 3:2). De inmediato debemos arreglar cuentas y comprometernos a no volver hacer.

Si tu crees que te han ofendido, no te lo guardes. Perdona y habla con quien te ofendió, con más razón si es tu cónyuge. Hay casos que ofendemos sin darnos cuenta. Cuando lo comentas para buscar la paz, ayudas a la otra persona para que salga de ese error.

5. Objetiva, directa, ilustrativa y eficiente
La comunicación tiene un objetivo: “Expresar lo que deseamos”. Nuestra comunicación será eficiente en la medida que alcancemos ese objetivo con la menor cantidad de recursos. Ejemplo: expresar el mensaje: “DIOS ES AMOR”

a. Una persona usa solamente las tres palabras.
b. Otra persona toma 15 minutos, habla 2000 palabras para expresar la misma idea, le dio muchas vueltas.

La persona (a) tuvo una comunicación más eficiente que la (b). Cuando el mensaje es complejo para expresarlo, podemos usar figuras ilustrativas. Dios usa figuras ilustrativas para expresar una promesa, un principio, una verdad. Salmo 1:3.

6. Permanente
Una comunicación que no es permanente en el matrimonio, separa a la pareja. La separación trae enfriamiento y hace perder la frescura conyugal. Debemos aprovechar todos los momentos posibles de cada día para comunicarnos con nuestra pareja.
El silencio sepulcral constante abre las puertas a la indiferencia que deteriora el compromiso conyugal volviéndolos vulnerables a la infidelidad.

7. Dirigida
Debemos tomar en cuenta quien ó quienes son las personas que nos escuchan. Cuando hablemos, debemos asegurarnos de que nos entienden, que comprenden el mensaje. Debemos tomar en cuenta aspectos culturales, educativos, edad y ocupación.

A nuestra esposa no le hablaremos de la misma manera que hablo con el gerente del banco, ni al gerente le hablo como lo hago con mi esposa. El tipo de auditorio define la forma y la manera de expresar el mensaje para que sea entendible.

Conclusión
Debemos mejorar la comunicación tomando en cuenta las siete características, porque tienen una gran influencia. La diferencia en nuestros caracteres, ideas y gustos deben enriquecer el matrimonio en lugar de perjudicarlo.

Una buena comunicación ayuda a conocerse mejor, comprenderse más y relacionarse mucho mejor, y de manera completa.

La buena comunicación trae tranquilidad. Caminamos en acuerdo con Dios y nuestro cónyuge. Podemos vivir dentro del propósito de Dios para nuestro matrimonio. Una buena comunicación con Dios y nuestro cónyuge nos hacer vivir en paz y armonía, disfrutando la vida al cien por ciento.

Clase 9
BENEFICIOS Y CONSECUENCIAS

Con la comunicación podemos disfrutar los beneficios ó sufrir las consecuencias. Es un arma de dos filos, depende del uso que le demos. Debemos aprender a usarla bien para disfrutar de los beneficios.

I. BENEFICIOS
(1) Unidad en el pensar y actuar.
Esto significa la unidad familiar. La unidad es un mandamiento en el matrimonio (Génesis 2:24). Comunicar nuestros planes a nuestro cónyuge hará que los haga suyos también. Así podrán tener objetivos, sueños e intereses comunes.

La unidad no es una opción, es un mandamiento para estar perfectamente unido en una misma mente y un mismo parecer. 1 Corintios 1:10.

(2) Compañerismo y amistad.
Es normal confiar algo secreto e íntimo a un amigo, que mejor que sea nuestro cónyuge ese amigo. El poeta Salomón se dirige a su esposa como “amiga mía”. Cantares 1:15. El amigo ama en todo tiempo. Proverbios 17:17.

Los amigos pasan tiempos juntos, comparten sus penas y alegrías. Debemos buscar tiempos y espacios para pasar con nuestro cónyuge. Es común que se haga en el noviazgo, pero en el matrimonio se puede perder.

(3) Armonía, buenas relaciones matrimoniales.
Se obtiene como resultado de exponer nuestros puntos de vista, tanto en los que hay coincidencia como en los que hay diferencia, siempre buscando llegar a un acuerdo.

Llegar a un acuerdo trae paz, tranquilidad y armonía. La oración hecha en acuerdo es muy poderosa. Mateo 18:19. ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? Amos 3:3.

(4) Entendimiento.
La pareja requiere de entendimiento mutuo en todo tiempo para lograr comprender los momentos de felicidad y disgustos. El hombre y la mujer somos diferentes. Debemos entender y comprender esos cambios que sufre cada uno.

(5) Evitar discusiones innecesarias.
Las discusiones vanas solo traen a la pareja molestias, enojos y alejamiento. Las discusiones es una pelea campal para sostener ó mantener vivas sus ideas y creencias.

Una discusión puede empezar suavemente pero puede terminar de manera violenta, sobre todo si no tienen dominio propio o auto control. Hay parejas que discuten y se ofenden por cualquier tontería.

Las grandes discusiones son protagonizadas por dos necios que no entienden razones.

(6) Seguridad.
Una buena comunicación nos ayuda a estar seguros de nuestro cónyuge en cualquier momento ó circunstancias, porque sabemos sus gustos y disgustos, todo lo que nuestra pareja es. En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor. 1 Juan 4:18. Perfecto = madurez, compromiso que se refleja en la conducta.

(7) Confianza.
La confianza debe ser recíproca. Lo que siembras cosechas. Podemos obtenerla de nuestro cónyuge si nosotros también la proporcionamos. Es el resultado de la intimidad transparente y desnuda.

También es el resultado de que siempre estamos dispuestos a escuchar, aconsejar y guardar lo que nos confían. “Su esposo confía plenamente en ella…” Proverbios 31:11. La constante comunicación desnuda y transparente trae confianza.

(8) Sanidad espiritual y restauración.
La comunicación triangular permanente con Dios y el cónyuge trae sanidad y restauración. La comunicación con Dios es a través de la oración y de leer la Biblia. Un encuentro permanente con Dios trae actos sobrenaturales sobre nuestra vida y matrimonio. Esta comunicación triangular es la base del éxito total.

II. CONSECUENCIAS
La primera consecuencia que debemos mencionar es el no disfrutar los ocho beneficios antes mencionados, pero hay más.

(1) Desconocimiento mutuo.
La mala comunicación nos impide conocer a nuestra pareja, provocando una indiferencia hacia ella, no halagarla y agradarla. La falta de conocimiento trae destrucción (Oseas 4:6). Conocimiento en hebreo es “yada”, significa una relación intima.

(2) Confusión.
La comunicación deficiente provoca una neblina muy densa que no nos permite ver a nuestra pareja como es y qué quiere, entre otras cosas.

(3) Intranquilidad.
La falta de paz en la pareja es consecuencia inequívoca de problemas. La comunicación debe ser muy clara y sincera que busca la paz. Isaías 59:8.

(4) Engaño, desconfianza, inseguridad y celos.
La comunicación deficiente y no completa, crea ideas falsas de nuestro cónyuge. No hay autenticidad. Las ideas falsas influyen fuertemente en las emociones y en el comportamiento, haciendo que siempre viva con dudas.

Cuando hay engaño en el corazón, solo piensan en el mal. Proverbios 12:20.

(5) Contienda.
La mala comunicación e información provoca constante irritación, fricciones y discusiones innecesarias. Por todo están peleando, aún por pequeñeces, provocando enemistad, separación y falta de entendimiento.

La soberbia siempre va a engendrar contienda, pleitos. Proverbios 13:10.

(6) Amargura, soledad y rechazo.
La amargura es el veneno del alma. Es provocada por heridas causadas por la relación con aquellas personas que están más cerca de nosotros, como nuestro cónyuge.

La amargura causa daño a nuestro ser y a los demás, a través de nuestras palabras, conducta y actitudes, provocando aislamiento y soledad hasta llegar a romper la relación matrimonial que termina en divorcio.

Este desastre matrimonial es por no saber ó no querer comunicarnos. Por no pedir perdón y no saber o no querer perdonar. Jesús es la solución porque fue enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a los que están heridos en sus emociones. Lucas 4:18. El perdón es el antídoto para el veneno de la amargura.

(7) Ruptura de relaciones.
Es la consecuencia más grave. No es el plan diseñado por Dios para el matrimonio. Debemos estar pendientes y alertas de los síntomas de una mala comunicación, para actuar y evitar llegar a los extremos de las consecuencias.

La ruptura de relaciones es solo el comienzo de la caída ó el fracaso, porque después puede venir el adulterio, divorcio, libertinaje, muerte espiritual y física.

La comunicación edifica ó destruye nuestro matrimonio, dependiendo de cómo la usemos, bien o mal. Nuestro compromiso y responsabilidad es usarla para edificar y fortalecer. También el evitar las consecuencias lamentables de una mala comunicación.


Clase 10
RENOVANDO LA COMUNICACION

Hoy conoceremos consejos muy importantes para renovar la comunicación. Hemos visto: Características y propósitos, Beneficios y consecuencias.

Todos deseamos llevarnos bien ó mejor con nuestra pareja. Reconocemos que la principal causa de distanciamiento entre los cónyuges es no saber comunicarse. Veremos consejos muy prácticos.

La comunicación es un arte, por tal razón debemos ser responsables para hacerlo.

1. Aprenda a escuchar.
La comunicación es para intercambiar información, por lo que uno escucha y otro habla. Aprender a escuchar implica respeto a la persona que habla.

Cuando escuchamos a nuestro cónyuge demostramos atención y el amor que merece. Hay tiempo de callar y tiempo de hablar (Eclesiastés 3:7). Debemos estar dispuestos a escuchar (Santiago 1:19).

Cuando escuchamos, debemos mirar a la persona que habla, hacer contacto con los ojos. Recordemos que escuchar es oír con atención.

2. No responda antes que su pareja termine de hablar.
Por lo general, las personas que interrumpen una conversación creen que tienen la razón. Esta actitud y actos los hacen engreídos y necios.

Controlemos nuestros impulsos de hablar antes de oír. Tengamos dominio propio en este punto (Proverbios 18:13).

3. Ordene sus ideas a fin de expresarlas claramente.
En ocasiones tenemos buenas ideas pero no sabemos expresarlas, porque no hemos ordenado nuestros pensamientos. Es aconsejable que antes de la idea principal mencionemos algunos antecedentes que son ideas secundarias que crean un escenario.

A partir de estos antecedentes y a manera de conclusión se presenta la idea principal que queremos expresar, y esta fluirá con claridad, sin titubeos, la cual nos dará seguridad.

4. No se apresure en sus respuestas, medítelas.
Las prisas hacen que expresemos ideas equivocadas, incoherentes, carentes de lógica, provocando en nosotros que articulemos palabras ininteligibles, balbuceos, tartamudeos, creando una muy mala impresión en quien nos escucha.
Al no apresurarnos hablaremos palabras de sabiduría y verdad (Colosenses 4:6) No hablemos sin pensar (Proverbios 29:20).

5. Asegúrese que fue comprendido lo que expresó.
A veces las personas que nos escuchan no comprenden lo que hablamos y no nos preguntan por pena, para que no pensemos que son unos tontos por preguntar.

Debemos dar la confianza necesaria para que nos pregunten con libertad. Cuando es complicado lo que explicamos podemos repetir la explicación.

6. Sea cortés, educado y amable.
Nuestras respuestas no deben ser cortantes, hirientes o groseras. “La respuesta suave…” Proverbios 15:1. Debemos abstenernos del uso de palabras vulgares ante nuestra esposa(o), porque daremos cuenta de toda palabra ociosa al Señor (Mateo 12:36).

7. Hablar de corazón y sinceramente.
Debemos hablar con la verdad, con honestidad, porque las mentiras y el engaño nos presentan como personas indignas de confianza (Lucas 6:45; Efesios 4:25).

8. Debemos conocer el poder de nuestra lengua.
Con las palabras podemos edificar o destruir a nuestro matrimonio, familia, empleo, negocio, entre otras cosas (Santiago 3:2, 5, 8, 10; Efesios 4:29). Lo que sembremos con nuestra boca lo cosecharemos a corto o mediano plazo.

Sembremos palabras de vida, de fe, para una buena cosecha de bendición, armonía y unidad.

9. Comunicarse en el momento oportuno.
No todos los momentos son los adecuados para comunicarnos. Debemos conocer a nuestra pareja para saber en que momento esta dispuesta para entablar una conversación (Santiago 1:19; Proverbios 15:23; Proverbios 10:19). Más vale una plática oportuna que una discusión molesta.

10. Incluya a Dios en ésta área como persona y como pareja.
Dios debe ser parte de nuestro matrimonio, no debemos excluirlo de nuestra vida y de nuestro matrimonio. Cada vez que hablemos, no olvidemos que el Espíritu Santo está presente en la conversación, debemos tomarlo en cuenta con nuestro respeto y amor. Así, nuestra manera de hablar será como el de Jesús.

No me refiero a un lenguaje religioso, sino hablar palabras sabias, prudentes, de fe, edificación y oportunas.

Tres Consejos a considerar
Para rescatar nuestro matrimonio y renovar nuestra comunicación: (A) Disposición para mantenernos como pareja. (B) Incluir a Dios como solución. (C) Acudir a consejería.

El silencio nunca es una solución a los problemas matrimoniales. ¡Comuníquense! Estén siempre conversando.

Cuando renovamos nuestra comunicación, nuestro matrimonio también se renueva al grado que Dios cumple su propósito para nuestra vida y se mantiene unido sin que el hombre lo separe.

Bibliografía: CURSO DE MATRIMONIO Y FAMILIA CON VALORES Y PRINCIPIOS. Dr. Idilio Pardillo Escalona y Dra. Rosa María Cadena Jalpa. Editorial: HC Comunicaciones


TEST DE COMUNICACION

Haga una pausa y reflexione sobre el modo de comunicarse con su cónyuge, con sus hijos, en el trabajo, entre otros. Califíquese con la notas del “0 al 4” en cada de las siguientes preguntas. Una vez que concluya, pídale a su cónyuge que le califique con honestidad y sinceridad sin que haya molestias o represalias en ninguno de los dos. Solo con una actitud de humildad es posible aprender, cambiar y triunfar.

(0) Nunca, (1) Raras veces, (2) A veces, (3) Con frecuencia, (4) Con mucha frecuencia

1. ¿Habla de usted mismo, de sus experiencias, de sus ideas en toda ocasión que se le presente?
2. ¿Se impacienta o se irrita cuando otros no están de acuerdo con su opinión?
3. ¿Interrumpe a los demás o pasa, sin más, a otro tema de conversación que le interesa?
4. ¿Es usted sarcástico?
5. ¿Se ríe de las ideas, amistades o modo de vestir de los demás?
6. ¿Hace ostentaciones de sus desvelos por la familia o por otro supuesto sacrificio por una noble causa?
7. ¿Sigue sus lecturas o se distrae mientras otros hablan?
8. ¿Pelea en vez de discutir serenamente las diferencias de opinión?
9. ¿Reprende a alguno de sus familiares más que otros?
10. ¿Da muestras evidentes de irritación o chilla cuando se encuentra disgustado?
11. ¿Pone en ridículo a miembros de su familia?
12. ¿Es usted acaparador de la conversación?
13. ¿Habla en sociedad de sus dificultades familiares?
14. ¿Da muestra de que no se fía de los motivos que alegan otros miembros de su familia?
15. ¿Da ordenes tajantes a su esposa e hijos en vez de pedirlo amablemente?
16. ¿Se empeña por decidir por su cónyuge e hijos?
17. ¿Escucha con impaciencia cuando los demás emiten sus opiniones?
18. ¿Se incomoda cuando se ve obligado a cambiar algo que usted ha hecho?
19. ¿Hace observaciones irónicas sobre los demás y sus realizaciones?
20. ¿Reprende a otros en presencia de terceros?
21. En las propuestas de otros ¿encuentra siempre reparos que oponer?
22. ¿Es usted intratable con frecuencia?
23. ¿Promete cosas que luego no puede cumplir?
24. ¿Da muestras de desinterés por las ideas nuevas que se refieren a sus actividades?

¿Cuál de estos malos hábitos descubre usted en su estilo de comunicación?
Para mejor control, ¡haga que revisen sus respuestas personas que le conocen bien!